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Informe especial: ¿cuánto perdió el salario en la era Macri?

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, afirmó que los salarios le ganaban por “goleada” a la inflación. Aquí toda la verdad sobre el poder adquisitivo del salario desde que asumió Cambiemos.

8 de octubre| Pablo Anino |

Desde que asumió el nuevo Gobierno se observan cuatro momentos diferenciados en la evolución del salario real entre los trabajadores registrados (privados y públicos): un primer período de retroceso profundo por el impacto de la devaluación y las medidas de ajuste (diciembre 2015-junio 2016); un segundo período de recuperación parcial de lo perdido y estabilización (julio 2016-enero 2017); un tercer período de caída moderada (febrero 2017-mayo 2017). Por último, el mes de junio del corriente año que exhibe, de nuevo, una recuperación parcial.

Aun así, en junio de 2017 el salario real promedio del conjunto de los trabajadores registrados es 5,9 % inferior al vigente en diciembre de 2015(1). En el acumulado enero-junio 2017, el salario real se encuentra prácticamente estancado (+0,4 %) en el contraste con el mismo período de 2016. Incluso, es de resaltar que en el acumulado la comparación se está efectuando contra el peor momento del año pasado. Sólo la comparación puntual de junio de este año contra junio del año pasado resulta en una recuperación más significativa del salario real (+4,5 %). Justamente esta comparación se realiza contra junio de 2016, el peor mes para el salario real desde que asumió el macrismo. Por lo cual, este hecho exagera el resultado.

En relación a esto es muy importante señalar la diferencia entre la tendencia central en la evolución del salario real (la película) y los resultados contingentes o circunstanciales (la foto). La tendencia central se puede observar al establecer contrastes entre promedios acumulados hasta determinado mes (o también promedios anuales completos) de diversos años: por ejemplo, en el promedio de dieciocho meses (enero 2016-junio 2017) el salario real del sector registrado (privado y público) retrocedió 6,1 % en relación al nivel de diciembre de 2015. En cambio, los resultados contingentes o circunstanciales surgen de hacer observaciones puntales en un mes específico, lo cual puede llevar a interpretaciones que tergiversan la realidad si no se lo relaciona con la tendencia central que se observa en la evolución del salario: por ejemplo, cuando se compara junio de este año con junio de 2016 se observa un alza de 4,5 %.

En el caso de la comparación puntual, el poder adquisitivo mejora cuando la distancia entre inflación y salario se achica relativamente al momento anterior, aun cuando la inflación acumulada esté por encima del crecimiento salarial acumulado. Por el contrario, la caída del salario acumulado muestra que el salario cae siempre que aumenta a un ritmo menor que la inflación en un período determinado. En este segundo caso, se va acumulando una pérdida del poder adquisitivo (que puede expresarse en desahorro o disminución del consumo) medible en términos monetarios como lo estimamos más abajo.

Esta distinción resulta fundamental actualmente porque, justamente, el Gobierno muestra resultados de observaciones puntuales para asegurar que el salario le gana “por goleada” a la inflación, como afirmó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, cuando en realidad la tendencia central indica que tal cosa no ocurre. Desde enero de 2016 a junio de este año en doce meses la inflación le ganó (por goleada o por una diferencia estrecha) al incremento del salario mientras en sólo seis meses ocurrió lo contrario. Incluso durante el primer semestre de 2017, en cuatro meses (período febrero-mayo) la inflación supera al incremento de salarios, sólo en enero y junio se observa el resultado inverso. Bien lejos del relato macrista.

Cuando se realiza la desagregación por sectores la dinámica es similar. En el sector privado registrado(2), se observa que en junio de 2017 el salario real se encuentra 5,5 % por detrás de diciembre de 2015(3). Durante 2016, el salario real cayó 6,1 % promedio(4). Estas cifras reflejan la tendencia central del poder adquisitivo salarial de este segmento de trabajadores. Luego, en el acumulado promedio enero-junio de este año se recupera 1,1 % en relación al mismo período del año pasado, por el mismo efecto antes señalado de estar comparando con el peor momento posterior a la asunción de Cambiemos. No obstante, cuando se miran los resultados de junio de este año contra junio de 2016, hay una recuperación contingente o circunstancial de 4,8 %, muy influenciada, como se dijo, por estar comparando el peor mes del año pasado con el mes de mayor incremento intermensual del salario real durante 2017. En diez meses de los dieciocho en los que se presentan variaciones intermensuales el salario real retrocedió mientras que en ocho creció. Durante 2017, en cuatro meses el salario real retrocede (febrero-mayo) y sólo en dos se recupera (enero y junio). Desde diciembre de 2015 hasta junio de 2016 los trabajadores del sector privado registrado acumulan una pérdida del poder adquisitivo equivalente en términos monetarios a $ 18.989(5). Dicho de otra forma, es como si en dieciocho meses hubiera habido uno en el que los empresarios no pagaron salario.

Para este mismo segmento de trabajadores cuando se observa el período 2013-2016 resulta que en los años impares electorales el salario real se recupera para luego caer con más intensidad en los años pares no electorales. De este modo, durante este período el salario real del sector privado registrado acumuló una caída de 7,3 %.

En el sector público registrado durante el primer año y medio de Cambiemos en el Gobierno (junio de 2017 versus diciembre de 2015) la caída del poder de compra salarial es de 6,3 %(6). En cuanto a la categoría testigo Sinep(7), desde la asunción del macrismo, el derrumbe es de 11,7 %(8). El salario real retrocedió 8,4 % promedio durante 2016 en relación a 2015, considerando una categoría testigo del Sinep. Para el conjunto del empleo público registrado (ya no sólo Sinep) en el acumulado promedio enero-junio de este año en relación al mismo lapso de 2016, la baja continúa (-0,7 %), aun cuando se compara con el peor momento del año pasado. Esta es la tendencia central del salario real para el empleo público. Pero cuando se comparan los resultados de junio de este año contra junio de 2016, hay un alza contingente o circunstancial de 4,0 %. Nuevamente, hay que resaltar que se está estableciendo una comparación con el peor mes de 2016: en junio del año pasado el salario real del empleo público había perdido más de 10 % en relación a diciembre de 2015. En doce meses de los dieciocho en los que se presentan variaciones intermensuales el salario real retrocedió mientras apenas avanzó en seis. De tal modo, una categoría testigo de los trabajadores del sector público registrado acumuló una pérdida monetaria del poder adquisitivo de $ 21.949,2. Es como si en dieciocho meses los empleados estatales hubieran dejado de cobrar el salario durante un mes y doce días.

Entre los años 2013 y 2016, el salario real de una categoría testigo de Sinep exhibe una pérdida acumulada de 15,1 %. Los trabajadores estatales ni siquiera tuvieron el “privilegio” de mejorar su poder adquisitivo en los años electorales, como es el caso del sector privado registrado. En todo este período, los empleados públicos siempre vieron retroceder su salario real.

A esta pérdida del poder de compra del salario de los últimos años hay que agregar que en el Sinep, el principal convenio del sector público, el macrismo incorporó, con el aval de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), cláusulas de presentismo (que no había logrado imponer María Eugenia Vidal a los docentes de provincia de Buenos Aires) y productividad que atacan conquistas como, por ejemplo, el régimen de licencias. Esto constituye un antecedente muy grave debido a que podría ser utilizado como “modelo” para avanzar sobre otros convenios del empleo público, como así también de la actividad privada.

La pérdida de poder de compra de los salarios del sector privado no registrado es más difícil de cuantificar debido a que la serie del Índice de Salarios para este segmento que publica el Indec se relanzó desde octubre de 2016 a causa del “apagón estadístico” de los primeros meses del Gobierno de Cambiemos. Desde octubre de 2016 y hasta junio de 2017 el poder de compra de los trabajadores “en negro” retrocedió 0,4 %. En este sector donde no hay derecho a paritarias ni ninguna otra herramienta de protección del salario, y el despido sin indemnización es una amenaza permanente para cualquiera que ose reclamar, en una comparación de más largo plazo seguramente se hayan registrado mayores pérdidas del poder de compra que en los sectores registrados.

Por último, entre diciembre de 2015 y junio de 2017, el haber mínimo jubilatorio perdió 6,7 % de poder de compra frente a la inflación. En el promedio de los primeros seis meses de este año se observa un retroceso más acotado: -0,9 en relación a enero-junio de 2016. La observación puntual de junio de 2017 versus junio de 2016 exhibe una recuperación de 4,0 %. En el período 2013-2016, el poder adquisitivo del haber mínimo retrocedió 7,8 %. Por último, entre diciembre de 2015 y junio de 2017, la pérdida del poder adquisitivo en términos monetarios para los jubilados que cobran la mínima fue de $ 7.751,4 o el 121 % del haber mínimo de junio de este año ($ 6.395).

En el primer semestre la inflación medida por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires acumuló una suba de 13 %. En el mismo período los salarios del sector privado registrado aumentaron 12 % y los del sector público 13 %. Pero la distribución no homogénea de las variaciones de la inflación y los salarios durante ese período hacen, como se explicó anteriormente, que en cuatro meses del año el salario real cayera y en sólo dos aumentara.

Hay otras formas de dar cuenta de la carestía de la vida. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), para 31 aglomerado urbanos relevados por Indec, el 50 % de los asalariados (4,2 millones) percibía menos de $ 12.000 en el segundo trimestre de 2017 sin cubrir la canasta de pobreza. Por otro lado, el salario promedio correspondiente a los trabajadores privados registrados según SIPA, en junio de este año fue de $19.743,4. De tal modo, que el salario promedio se encontraba un 33% por encima de la canasta de pobreza, mientras que solo podía adquirir un 83% de la canasta de “consumos mínimos” (algo similar a la canasta familiar) elaborada por el ATE Indec.

Entre julio y septiembre de este año, posterior al período analizado en este informe (debido a que aún no están todos los datos para continuar con las series) es probable que el salario real del sector privado registrado manifieste una parcial "recuperación electoral" por concentración de las cuotas de aumento pactadas en paritarias en los meses contemporáneos a la votación: por ejemplo, en comercio, que tiene uno de los convenios que más trabajadores contempla en el sector privado acordó un 10 % no remunerativo entre abril y junio y un 10 % adicional desde julio (también no remunerativo); en el caso del mencionado convenio Sinep las cuotas impactaron en las remuneraciones de junio, julio y agosto.

No obstante, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central entre consultoras y bancos, la inflación cerrará en 22 % anual en diciembre de 2017. En el Presupuesto 2018 el oficialismo estima que el año 2017 terminará con una inflación promedio de 24,5 %. Ese mismo proyecto de presupuesto señala que “En lo que va de 2017, los principales gremios del sector privado cerraron paritarias con aumentos en el orden del 22,6% y en el sector público del 20,7%, lo que arroja un saldo promedio del 22,1%. Asimismo, varios convenios incorporaron cláusulas gatillo que permiten proteger el poder adquisitivo del salario y coordinar expectativas en un contexto de inflación descendente.”. Es decir que cuando termine el año es probable que el salario nominal haya empatado o perdido hasta 2,4 puntos porcentuales frente a la inflación. Incluso, el resultado promedio del año podría evidenciar una pérdida algo más aguda debido a que los aumentos en paritarias se aplican en cuotas mientras los precios suben persistentemente todos los meses. En relación a las cláusulas gatillo todavía está por verse si se ejecutan porque solo en el caso del gremio de los bancarios tiene aplicación automática mientras que en el resto de los casos se estableció una indefinida reapertura de la negociación que puede ocurrir o no.

A nivel general, como se indicó, ya sean en el sector privado o público, hay que resaltar que el Gobierno concentró (como es habitual) todos los aumentos pautados en las paritarias para que tengan mayor impacto durante el período electoral. Lo mismo ocurre con una gran cantidad de iniciativas de política económica, fundamentalmente la ejecución de la obra pública. Por eso los funcionarios se muestran exultantes sobre los “brotes verdes” de la economía. Sin embargo, lo que se observa con el salario real, al igual que en muchas otras variables económicas, da cuenta, por el momento, de una recuperación totalmente contingente y puntual vinculada a la intervención de la “mano visible” del Estado. Lejos estamos de una recuperación gracias a la “mano invisible” del mercado y los “entrepreneur” del relato oficial o frente a un nuevo ciclo económico de crecimiento orgánico con nuevos motores en la economía que estén empujando la recuperación salarial.

(1) El Índice de Salarios publicado por Indec el jueves 28 de septiembre exhibe que el salario real del sector registrado se encontraba en julio de 2017 3,0 % debajo del de diciembre de 2015. Ver Esteban Mercatante, “El salario compra menos que cuando asumió Macri”: http://www.laizquierdadiario.com/El...

(2) Para el sector privado registrado se utilizan datos de la evolución del salario nominal a partir de la serie “Remuneración normal y permanente (ajustada - excluyendo aguinaldo y otros conceptos estacionales), a valores corrientes”, desestacionalizada, obtenida del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Esos datos se los compara con la tasa de inflación estimada por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

(3) El Índice de Salarios publicado por Indec el jueves 28 de septiembre exhibe que el salario real del sector registrado se encontraba en julio de 2017 2,0 % debajo del de diciembre de 2015. Ver Esteban Mercatante, “El salario compra menos que cuando asumió Macri”: http://www.laizquierdadiario.com/El...

(4) El Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma estima una caída del 6 % del salario real del sector privado registrado durante 2016. Para la Administración Pública Nacional calcula que una vez efectivizados los aumentos de 2017 las escalas estarán 4,5 % debajo que las de 2016. En relación a 2009, serán más de 20 % inferiores. El CIFRA de la CTA de los Trabajadores muestra en el promedio hasta mayo de 2017 una recuperación mínima (0,5 %) del salario real del sector privado registrado, la cual no permite recuperar la pérdida de 2016. El Presupuesto 2018 presentado en el Congreso Nacional por el oficialismo señala que “De acuerdo al SIPA, el salario real de los trabajadores registrados cayó 5,0% en 2014 contra una baja de 3,3% en 2016.". También indica que “Los salarios reales comenzaron a recuperarse en la segunda mitad de 2016 luego de la caída que sufrieron en el primer semestre de 2016. De acuerdo al SIPA, entre el segundo semestre de 2016 y 2017 el salario nominal de los trabajadores registrados subió 5,1% más que la inflación promedio de las provincias, cercana a 24,3% durante el mismo periodo." (p. 24). Por último, el Ministerio de Producción para el sector privado registrado habla de una caída de 4,5 % del salario real durante 2016 y una recuperación de 2,5 % en el primer semestre de 2017 mientras que en junio de este año indica que se recuperó 6 % en relación al mismo mes del año pasado. En las estimaciones del Gobiernos, además de exagerar los resultados, es posible que se basen en la utilización de series con estacionalidad que no es lo más adecuado para observar la evolución del salario real.

(5) Se entiende “pérdida del poder adquisitivo en términos monetarios” o “desahorro” a la diferencia entre el salario efectivamente percibido en un mes en relación a lo que se debería haber percibido de seguir el salario automáticamente el ritmo de la inflación. Es una medida de cuanto se debería cobrar “en mano” para mantener el poder adquisitivo mes a mes. Es importante remarcar que no sirve para medir cuanto perdió el salario en términos porcentuales, sino que da una idea en términos nominales de cuanto se debería cobrar. Para el cálculo se utilizó la inflación elaborada por la oficina de estadísticas del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De esto se desprende que los trabajadores que no cuentan con ahorro, que por otro lado es lo más habitual, se ven obligados a endeudarse para sostener el nivel de consumo o directamente empeoran sus condiciones de vida.

(6) El Índice de Salarios publicado por Indec el jueves 28 de septiembre exhibe que el salario real del sector público registrado se encontraba en julio de 2017 5,0 % debajo del de diciembre de 2015. Ver Esteban Mercatante, “El salario compra menos que cuando asumió Macri”: http://www.laizquierdadiario.com/El...

(7) En el sector público conviven una diversidad de convenios colectivos de trabajo. El Sistema Nacional de Empleo Público (Sinep) es que el que comprende a la mayor cantidad de empleados de la Administración Pública Nacional. Luego del “apagón estadístico” se reinició desde octubre de 2015 la publicación del Índice de Salarios del Indec que contempla al conjunto sector público, pero no es posible comprar los promedios de 2016 con los promedios del año 2015 completo. Por eso, para observar el resultado de 2016 se utilizó como referencia una categoría C del Sinep. Por estos mismos motivos para el impacto de mediano plazo (período 2013-2016) y para medir la “pérdida del poder adquisitivo en términos monetarios” o “desahorro” se tomó también categoría testigo la C0 del Sinep. En todos los casos la tasa de inflación que se contrastó con las variaciones salariales es la correspondiente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

(8) Aquí hay que considerar que la última paritaria Sinep se acordó en tres tramos cuya primer cuota de 5 % fue en junio y las otras hasta alcanzar el 20 % se aplican en julio y agosto, por lo cual en el octavo mes del año la pérdida del poder adquisitivo se reducirá para recomenzar su caída a partir de que se conozcan los datos de septiembre. (LID)

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