En respuesta a:
9 de junio de 2007, por copenoa
Dignos de toda dignidad. Comprometidos con todos los compromisos de la época que les tocó vivir. Luchadores de las luchas que les tocó librar. Solidarios con el prójimo. Despojados de individualismos ideológicos. Aferrados a la bella tarea de transmitir y generar ideas, ideas y más ideas. Tan necesarios hoy, como ayer. No los olvidamos. Sabemos que fueron siempre ajenos y lejanos a torres de marfil y visiones egoístas de la vida, al punto de dar sus vidas. Mejor dicho dar y luchar por sus ideas, (...)